Un sistema de baterías con nivel UPS que mantiene su instalación operando a través de los eventos eléctricos que detienen la producción y dañan los equipos. Se conecta a la barra de carga crítica, cubre la transición entre fuentes de energía y da tiempo a los generadores para entrar en línea de forma limpia. Los eventos que dañan las ESP y obligan a cerrar pozos dejan de llegar a sus equipos.
En una instalación upstream, el costo real depende de qué se daña en el proceso y de qué tan remota es la ubicación cuando ocurre. Una sola caída de tensión puede disparar toda una serie de ESP accionadas por variadores. La misma caída que parece una interrupción momentánea en la barra puede convertirse en una parada de varias horas con equipos dañados en el fondo del pozo.
Producción diferida mientras la instalación se reinicia. De una a seis horas según la gravedad del evento. El costo visible, y normalmente el menor.
Vida útil perdida por eventos eléctricos. El 61% de las fallas de ESP se deben a problemas eléctricos. La falla de energía, la baja tensión y el desbalance de tensión son las causas específicas más comunes. Aquí está el verdadero costo.
Pérdida permanente de producción. Hasta un 25% de pérdida permanente del caudal de petróleo tras un cierre no controlado. Poco frecuente, pero cuando ocurre puede ser permanente. El riesgo extremo que por sí solo justifica el sistema.
La logística de equipos, la disponibilidad de repuestos y el tiempo de acceso multiplican cada costo en una instalación de difícil acceso. Un reacondicionamiento que cuesta USD 300K en un campo accesible puede llegar a USD 1.5M en una cuenca remota.
El Power4 UPS-BESS se conecta a la barra de carga crítica y asume el suministro de inmediato cuando cae la tensión. Sostiene la carga durante el transitorio, estabiliza la barra para que los variadores nunca perciban la perturbación, y la mantiene mientras los generadores se sincronizan y entran en línea de forma limpia.
En términos simples, elimina la mayoría de los eventos que generan los costos descritos arriba. Es la diferencia entre una interrupción momentánea y una parada de varias horas con equipos dañados en el fondo del pozo.
En una instalación con redundancia de generadores, el sistema no está para reemplazar la generación. Cubre las transiciones que los generadores no pueden manejar con suficiente rapidez por sí solos, y lo hace siempre, en segundo plano.
Estas son cifras publicadas de la industria, en dólares actuales. Dónde se ubica una instalación en la escala depende del volumen de producción, la ubicación y qué tan expuestos están los equipos a eventos de calidad de energía. El patrón es consistente: un solo evento evitado puede superar la inversión muchas veces.
Reinicios rutinarios tras un evento eléctrico. Ocurre con frecuencia y se acumula de forma silenciosa a lo largo del año.
El 61% de las fallas de ESP se originan en problemas eléctricos. Un solo reacondicionamiento evitado puede superar por sí solo el costo del sistema.
Pérdida permanente de caudal tras un cierre mal gestionado. Poco frecuente, pero cuando ocurre puede ser permanente.
Lo que el sistema vale en su instalación depende del perfil de carga, de la frecuencia de los eventos y de lo que ponen en riesgo en el fondo del pozo. Esa es la conversación que vale la pena tener. Cuéntenos sobre la instalación y un representante local analizará las cifras que importan para su operación.
El sistema que se muestra aquí puede escalarse hacia arriba o hacia abajo según su instalación. La misma arquitectura resuelve el mismo problema, ya sea que necesite más capacidad o mayor autonomía de respaldo.
Dimensionado para asumir ESP, reinyección, compresión de gas y bombas de exportación sin que la carga perciba la perturbación.
Un puente holgado para un arranque en negro de diésel que no enciende al primer intento, con capacidad de sobra en los casos habituales.
Muy por debajo de la tolerancia de los motores de ESP y reinyección accionados por variadores. El transitorio nunca se propaga.
Litio-ferrofosfato: alta estabilidad térmica, sin liberación de oxígeno en sobrecarga, larga vida útil de ciclos. Totalmente certificado según normas UL e IEC.
Gabinetes para intemperie con refrigeración líquida y un skid PCS en contenedor. Se instala sobre una losa preparada. No requiere estructura externa.
BMS de celda, rack y maestro, con seguridad contra incendios integrada, gestión térmica y una capa local de monitoreo y control.
La función del sistema no es soportar interrupciones prolongadas por sí solo. Es cubrir la transición entre fuentes de energía sin que la carga llegue a notarlo.
El evento más común. El sistema cubre desde milisegundos hasta unos minutos mientras el segundo generador asume la carga total. Aquí lo que importa es el tiempo de respuesta, y el sistema lo tiene.
El sistema soporta toda la carga crítica mientras el diésel realiza el arranque en negro y se sincroniza. Es cuestión de segundos a minutos, con un margen holgado por detrás si el diésel no enciende al primer intento.
Durante la operación normal, el PCS estabiliza la barra de forma continua. Los variadores nunca perciben la perturbación. Es una protección permanente en segundo plano, no algo puntual.
Se puede retirar un generador para mantenimiento mientras el sistema y la unidad restante soportan toda la carga. Una mejora operativa real, no solo un respaldo de emergencia.
El dimensionamiento es una conversación de diseño para cada instalación. Una instalación con un solo generador y sin respaldo se dimensiona de forma distinta a una con redundancia. Nuestros representantes locales analizan con usted la topología, el perfil de carga crítica y la tolerancia de respaldo antes de cotizar nada.
Cuatro gabinetes de baterías CATL EnerOne+, un skid PCS elevador con celdas de media tensión y un EMS completo, entregados como un único sistema coordinado. Las obras civiles, el cableado y la puesta en marcha se cotizan por separado.
Con Power4 cuenta con soporte directo de fábrica: una línea directa con el fabricante y con la mayor base de conocimiento en baterías del mundo. Ese respaldo llega a su instalación de la forma que mejor le convenga.
Si cuenta con un equipo experto local, el mismo soporte de nivel de fábrica llega directamente a ellos. Acceso completo, la misma profundidad, sin intermediarios.
El soporte también llega a nuestra red de especialistas y contratistas locales que dan servicio al equipo en terreno, cerca de su operación.
Ante cualquier problema mayor, contamos con la opción de un ingeniero de fábrica en sitio como respaldo. Las personas que construyeron el sistema están disponibles cuando de verdad importa.
El sistema se supervisa mediante un programa de monitoreo remoto dedicado. Vemos en tiempo real cómo está funcionando, lo que significa que la mayoría de las situaciones se detectan y se atienden antes de que lleguen a ser un problema en su instalación.
Cuéntenos sobre la instalación y un representante local le responderá con el detalle técnico, una configuración ajustada a su topología y un precio indicativo. O simplemente deje sus datos y coordinamos una llamada.